Viajamos
desde Cali hasta Medellín por avión y luego cogimos el vuelo para
Quibdó. Tiquetes caros para unos aviones que no eran los mejores.
Sobretodo el tramo hasta el Quibdó que fue hecho en un avión
Focker bi-motor de la empresa Aires.
*A punto de subir al avión para Quibdó. Muchos comerciantes paisas van, compran oro y regresan el mismo dia. Las refinerias de oro de Medellin esta a un lado de la pista del aeropuerto y no es necesario salir de el para vender el oro.
El
trayecto Cali- Quibdó tiene solo 2 vuelos semanales. Mientras que el
trayecto Medellín- Quibdó tiene 5 vuelos diarios. Esto refleja la
triste realidad de que a pesar de que compartimos y somos el área
geográfica conocida como el Pacifico Colombiano, los vallunos
tenemos muy poco comercio con el Chocó.
Es común ver a
los paisas subiéndose al avión con un carriel, el cual, según los
locales,viene lleno de dinero para comprar oro. Estos comerciantes de
oro van a Quibdó, compran el oro, y después se regresan a Medellín
el mismo día.
Según
nuestro estudio, en Medellin se paga casi hasta $2.000 pesos mas por gramo
de oro.
Una
vez de vuelta en el aeropuerto Olaya Herrera y sin salir del mismo,
se trasladan a las refinerías (contamos mas de 5) que les compran el
oro y que se encuentran ubicadas a un costado de las pistas de
aterrizaje.
Una
vez en Quibdó todo fue fabuloso con gente fantástica, aunque el
calor nunca dejo de apretar, ni siquiera cuando llovió. Nos dimos
cuenta que para entrar a comprar oro en esta ciudad es necesario
estar acompañando de gente “local” que sea conocida.
*Nuestros amigos y guias en el Chocó
Ese
día descubrimos que de haber comprado el oro al precio que lo venden
los barequeros y haberlo llevado a Cali para venderlo ese mismo día,
las ganancias eran de $6,500 por gramo (casi $ 2.000 mas en caso de ser
vendido en Medellín), sin contar la merma del 3% que se produce
cuando se “quema” o funde para liberarlo de impurezas y conocer
su ley exacta.
En
el Choco usan el “castellano” como medida de peso para comprar el
oro. Un castellano equivale a 4.6 gramos.
Visitamos
2 locales de compraventa de oro a las que acuden los barequeros a
vender el oro que han recogido en las minas a cielo abierto.
El
primer local era muy sencillo y estaba regentado por un chocoano muy
simpático y lleno de anecdotas, Don Valentín. Tenia solo una mesa, tres sillas, y una
pesa de balanza para pesar el oro montada en un escaparate pequeño
(ver foto). El alquiler del pequeño local era de $300.000 pesos al
mes. No tenia rejas de seguridad y el propietario atendía a los
mineros vendedores de oro “face to face”
*Don Valentin contando una de sus miles de anecdotas.
El
segundo local era mas grande y poseía mas mobiliario, una entrada
con reja de seguridad y un vidrio par separar al comprador del
barequero que venia a vender su oro (ver foto). Tenia una puerta de seguridad
que daba acceso a una oficina en la parte de atrás . El
alquiler de este local era de $1'200.000 mensuales según el
propietario.
*El propietario de la compraventa pesando el oro traido por el minero
*Atendiendo al minero. Observese la reja de seguridad
*Proceso de limpieza del oro para sacar el platino y el hierro.
En
este sitio fuimos testigos de compras de oro superiores a los 50
millones de pesos por día. Una sola señora trajo a vender
$18'000.000 pesos en oro. Los propietarios de las compraventas se prestan
dinero entre ellos cuando tienen compras inusuales de este tipo.
Sobretodo cuando este tipo de negocios pasa al final del día cuando
ya el dinero en efectivo se ha agotado.
*Oro limpio
El
local de la derecha que aparece aquí en la foto posee una chimenea
que limita con la casa amarilla, por la que se evacuan los gases del "quemado" o fundición
del oro. El precio de fundición del oro es de $50.000 cada 8 libras
y después de fundido el lingote, se conoce su precio y ley exacta.